
Vannie Arrocha Morán
Diariamente, ellas utilizan esta red social para manifestar sus opiniones, hacer propuestas o para cuestionar acciones de funcionarios.
Gisela Porras, Hildegard Vásquez, María Roquebert, Deika Nieto, Raisa Banfield, son algunas de las panameñas que han tomado el Twitter como una herramienta para pronunciarse sobre temas que afectan a todo el país. Cada una declara por qué sucumbió ante esta red social y cómo la utiliza.
Dos ojitos extraviados. Son la cara de la arquitecta Hildegard Vásquez en Twitter. Su cuenta es @HildeVasquez, la creó en marzo de 2009 y no usa una fotografía con su imagen porque considera que Twitter es un mundo virtual donde “tu intelecto cuenta más que tu cara”.
Recién cuando creó su cuenta aún no dominaba bien el Twitter, pero por su interés en qué pasaba con la cinta costera decidió involucrarse en esta red virtual y conectar con gente que tuviese su misma preocupación.
Vásquez ha opinado sobre el relleno en el Casco Antiguo, la segunda vuelta y la bacteria KPC. Asegura que sus seguidores se incrementaron cuando el presidente del país, Ricardo Martinelli, le respondió uno de sus twits respecto a la cinta costera. Vásquez solo tiene 378 seguidores, pero sostiene que no le interesa cuánto seguidores tenga, sino quiénes la siguen, quiénes leen sus opiniones y quiénes le responden.
“En Twitter hablas con más gente y empiezas a decir tu opinión sin necesidad de intermediarios”. “Es acción y reacción, un generador de opiniones”, declara.
Otra virtud que le encanta de esta red social es que “en el mundo que vivimos y la manera en que se maneja la información, cuando llega al periódico o a la televisión ya es muy tarde. A través del Twitter puedes conectar no solamente una idea, sino una noticia que tú como ciudadano confrontas, que le llega inmediatamente a un lector o al noticiero”.
Hoy su régimen de Twitter se combina con la lectura del periódico y el desayuno, por las mañanas. Y para tenerlo al alcance está su Blackberry, su Ipad y su computadora.
‘Mi manera de estar en la calle’

Hace un mes y medio, la abogada, presidenta de Voces Vitales Panamá y exministra de Comercio e Industrias, Gisela Álvarez de Porras, creó su cuenta @gigiporras en Twitter. A pesar de ser una novata ya lleva 575 seguidores.
Aunque se rehusaba a estar en Twitter, sus compañeras de trabajo de Voces Vitales le advertían que era necesario que promoviera el trabajo de esta organización mediante esta red social. Sin embargo, una vez en Twitter la mayoría de sus seguidores le han llegado cuando expresa sus opiniones sobre los temas de paridad política e institucionalidad.
Considera que Panamá tiene una gran necesidad de “institucionalidad porque eso elimina la corrupción”.
“Necesitamos un Estado de derecho con condiciones para que el capital cree puestos de trabajo en un marco de legalidad, transparencia y equidad social”, opina.
Agrega que la plataforma del Twitter también le permite empaparse del acontecer en los temas de género y de cómo se sienten las mujeres, porque no todas las mujeres son iguales ni desean lo mismo, apunta de
Porras, quien en su perfil de Twitter se presenta como “esposa, mamá, hija, nieta, amiga, profesional”.
“Es muy importante compartir los temas que nos preocupan y lo que se aprende es increíble, obtienes reacciones jocosas, otras fuera de lugar y otros puntos de vista muy profundos sobre temas que nos interesan a todos los panameños. A veces nos quedamos solo con nuestro parecer y es importante salir a ver qué está diciendo la gente”.
El Twitter es su forma de estar en la calle, dice Gisela de Porras.
Confirma que hace sus comentarios en tres momentos del día: mañana, mediodía y noche.
La desventaja o el peligro del Twitter puede ser que consume dos horas y hay que saber controlar lo que se escribe.
“Soy emocional y pasional”, reconoce de Porras, pero dice que se muerde la lengua no para opinar sino en la forma en que responde sus twits. “Uno es dueño de lo que calla y esclavo de lo que dice”. Señala que si “corremos a decir las cosas a lo loco, así nos van a ver”. Explica que cuando recibe opiniones en contra, por cortesía responde que las leyó.
La dama del ambiente

“En camino a Vigilia Ciudadana”, era el reporte que se leía en @raisabanfield, al cierre de esta edición. La arquitecta iba a la concentración ciudadana a favor de la democracia realizada el martes en la iglesia del Carmen.
“Hace mucho tiempo entendí que mi deber y derecho ciudadano no lo ejerzo solamente cuando voto o pago impuestos ni cuando me involucro en temas ambientales”, dice, por eso se la ve opinando y haciendo participación ciudadana.
Esta líder de opinión tiene dos mil 90 seguidores en Twitter, confiesa que fue un amigo quien le abrió su cuenta y que desde hace tres meses twitea más porque accedió a instalar la aplicación de esta red social en su teléfono móvil.
“Siempre me consideré una persona antitecnológica, porque soy muy dada a estar en contacto con la naturaleza, tengo hijos y el tema de las redes sociales temía que me apartara de mis gustos”.
Sin embargo, se percató del poder positivo de esta red social. “Un tweet con argumento puede cuestionar acciones de nuestros funcionarios y tener un impacto a nivel nacional”.
Por otra parte, menciona que es “positivo que el presidente quiera estar en contacto con los ciudadanos, pero que un tweet de 140 caracteres sin sopesar puede causar un revuelo”.
Esta herramienta sí ha modificado el estilo de vida de Raisa Banfield. En las mañanas en vez de solo escuchar las noticias, ahora está pendiente de qué efectos generan éstas en Twitter a la vez que levanta sus propias opiniones.
También cuenta que si está en la sala de espera de un consultorio, ahora en vez de ponerse a leer una revista aprovecha para revisar su cuenta en el pajarito azul.
Raisa Banfield lleva cerca de 1800 twits.
‘Ahora ‘twitteo’ a diario’
La fiscal directiva de Apede y ex directora de la Fundación Mar Viva, Gabriela Etchelecu, indica que “el formato de Twitter es fácil y práctico para comunicar ideas. Te obliga a ser directo, sintetizar e ir al grano”. Su cuenta es @GabyEtchelecu, tiene 967 seguidores y ha escrito alrededor de dos mil 588 tweets.
Comenta que antes usaba mucho el Facebook, pero desde que le tomó el gusto al Twitter, lo prefiere.
“Intercambio ideas a diario con personas que no conozco, y eso lo hace muy interesante; además te permite comunicarte directamente con personas que de otra forma estarían fuera de tu alcance: gerentes de empresas, directores de medios de comunicación, diputados, ministros y hasta el Presidente”.

Según Etchelecu, puede hacer un tweet a cualquier hora del día, pero su momento de mayor reflexión es por la noche. “Es raro lo rápido que te acostumbras a estar en constante comunicación con este grupo de personas llamadas followers. Mis tweets aumentan hacia la noche, cuando acabo con mis actividades y me siento en mi cama con el IPad y dejo salir mis pensamientos acumulados durante el día”.
Es muy importante la forma en que se utiliza el Twitter, opina Etchelecu, por ejemplo, ella tiene como norma propia no circular “tweets destructivos, con malas palabras, ni que insulten a alguien”, como tampoco a personas que se caractericen por escribir este tipo de comentarios.
“Creo que el Twitter tiene el potencial de cambiar la forma en que se hacen las cosas en Panamá. Bien usado es una herramienta invaluable para la transparencia, lo cual involucra usarlo con responsabilidad”, manifiesta.
Cuando una persona hace clic con esta red social siente que modifica su vida. “Me siento más involucrada en temas sobre los cuales antes no tenía tanta información. Ahora con un tweet puedo saber desde cómo está una película, hasta qué está pasando en la Asamblea Nacional a las 2:00 de la madrugada”.
Esta esposa y madre considera que la solución a los problemas del país radica en un solo punto. “Con la educación, todas las demás prioridades caen en su puesto. Una sociedad educada es más justa, próspera, consciente social y ambientalmente”.
Mantenernos informados, participar, opinar sobre lo que ocurre en nuestro país es una responsabilidad de cada panameño, opina Etchelecu.
Una inquietud permanente
“Abogada. Creo en la gente y en dar siempre lo mejor de mí”. Esa es la descripción que aparece en el perfil de Twitter de la exministra de Desarrollo Social María Roquebert, quien tiene 303 seguidores y mil 49 tweets.
Abrió su cuenta @MRoquebert en febrero, en Honduras, cuando participaba en una conferencia de emprendimiento y temas sociales.
Entró a este universo virtual porque “este es el tiempo de la tecnología, es la herramienta del momento”.
Aunque advierte que no fue hasta tres meses después que comprendió que “no se trata de hacer declaraciones, sino de conectar con la gente y tratar de crear agentes comunes para movilizar acciones a un problema”.
Por ejemplo, considera maravilloso que el tema de la paridad política a favor de la participación femenina se esté divulgando mediante esta herramienta tecnológica.
“Me costó mucho introducir lo que una piensa en 140 caracteres”, cuenta la abogada y también creadora de @lamitadcuenta, un grupo de abogadas y médicos que surgió para “trabajar por la equidad de género y el avance de los derechos humanos panameños”.
Tanto con su cuenta personal como con @lamitadcuenta, María Roquebert explica que se ha dedicado a divulgar los pormenores de paridad política. “Hemos encontrado personas que quieren participar y hacer la diferencia desde sus espacios de trabajo.
Así, hemos ido sumando a más profesionales a esta comunidad”. La avalancha de opiniones que se intercambian sobre los sucesos del país, Roquebert lo explica así: “es el tiempo de los ciudadanos(as) que quieren hablar, no solo votar cada cinco años”.
El poder de las redes sociales

Antes usaba Facebook para convocar a reuniones, manifestaciones o para compartir un artículo, ahora también explota el Twitter.
La abogada y presidenta de Aplafa, Deika Nieto, señala que cree en “el poder de las redes sociales, todas. En el Twitter circula mucha información y a las personas que les llega pertenecen a un segmento en donde se forma opinión. Tal es la importancia que ahora avanzar en acciones sociales o incidencia política se puede iniciar a través de este medio”.
Nieto tiene cuentas en diversas redes sociales, porque opina que estas la “ayudan a visibilizar situaciones y problemas y sensibilizar a la gente. Mediante ellas se pueden hacer campañas, transmitir información que tradicionalmente nos nos llega con facilidad, pero que está disponible, solo hay que circularla”.
“Cada persona puede aportar desde su realidad, si tienes información importante se debe compartir. Si no estoy de acuerdo con lo que hagan o digan los(as) políticos(as) mi deber es decirlo. Quizás me escuchen”, apunta.
Tanto en su Twitter como en sus otras cuentas, la abogada no solo expresa su parecer sino que promueve los trabajos que se realizan en las organizaciones sin fines de lucro a las que pertenece o apoya, como Aplafa.
Afirma que el Twitter le ha permitido llegar a otras personas y que generalmente comparte sus opiniones antes de empezar su jornada laboral, aunque también depende “si se dan sucesos que hay que mencionar como la discusión de un proyecto de ley o declaraciones de personajes”, porque eso amerita inmediatez.
Ellas Virtual - Esta Semana
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