Una mayoría de líderes de opinión latinoamericanos apoyó la adopción de leyes afirmativas que incentiven la paridad política entre hombres y mujeres, según reveló hoy una encuesta hecha por la Comisión Económica para América Latina (CEPAL).
El sondeo "Qué piensan los líderes de opinión de América Latina sobre la participación de las mujeres en la política? consultó a más de 400 líderes de opinión de la región, quienes coincidieron, esencialmente, en que la paridad política entre hombres y mujeres es "un proceso en curso, vigoroso y probablemente irreversible".
De los encuestados, un 65% está a favor de la paridad política, mientras que un 14% está en contra. Por sexo, un 75% de las mujeres apoya la paridad contra un 54% entre los hombres.
La paridad política, señala el informe de la CEPAL, se podría alcanzar estableciendo cuotas de participación femenina en las listas de los partidos políticos para las elecciones y cambios en las estructuras y estatutos de los partidos para favorecer la representación de las mujeres.
La gran mayoría de los consultados opinó que la participación femenina no retrocederá en los avances obtenidos hasta la fecha. Sin embargo, el 69% de los hombres consultados y el 92% de las mujeres coincide en que deben adoptarse medidas legislativas para alcanzar la paridad política entre hombres y mujeres.
Para elaborar el informe se analizó la respuesta de 427 líderes de opinión -hombres y mujeres-, entre políticos, funcionarios, académicos, empresarios, periodistas, líderes religiosos o culturales, entre otros.
Las encuestas fueron respondidas por correo electrónico entre noviembre de 2008 y febrero de 2009.
Tomado de: http://www.pa-digital.com.pa/periodico/buscador/resultado.php?story_id=795863&texto=vigoroso
lunes, 28 de febrero de 2011
IGUALDAD DE GÉNERO - De las cuotas a la paridad
ALICIA FRANCO
periodistas@laestrella.com.pa
Corría el año 1993. Una tarde, específicamente el 22 de junio, las mujeres de todos los partidos políticos fuimos convocadas al Colegio Nacional de Abogados por Marisín Villalaz de Arias, reconocida profesional, médica y prominente líder política de nuestro país, y por Matilde Real de González, profesora y laureada poetisa panameña.
Desde allí surge la idea de unirnos como mujeres políticas, identificadas por la falta de oportunidades reales en el ámbito de nuestros partidos políticos y se fundó el Foro Nacional de Mujeres de Partidos Políticos (Fonamupp).
Pocos meses después, muy ufanas fuimos a la Asamblea Legislativa, con razones muy justificadas. En la voz de la destacada legisladora Gloria Moreno de López, se presenta el proyecto de Ley de Cuotas, donde solicitábamos la igualdad de género para las mujeres políticas. Por supuesto, no fue aprobado. Nos encontramos con una Asamblea mayoritariamente de hombres, quienes tenían escasa idea y mucha actitud ancestral para que a las mujeres de Panamá se les otorgara la oportunidad de estar de forma igualitaria en las curules.
Al pasar algunos años, en 1997, el Foro Nacional de Mujeres de Partidos Políticos se propone —en esta ocasión con mayores instrumentos, preparación, asesoramiento nacional e internacional— lograr la Ley de Cuotas en la Asamblea Legislativa. En ese momento —gracias al trabajo de Maritza Royo, Mariela Jiménez, Balbina Herrera. de hombres como Roberto Ábrego y Gerardo González (q.e.p.d) y las valiosas mujeres de todos los partidos políticos— logramos la Ley de Cuotas, que establece en un 30% la participación de las mujeres en los puestos de elección popular.
Hoy, en pleno siglo XXI, ¿por qué estamos pidiendo la llamada paridad? Resulta que en Panamá, desde 1997 a la fecha, la Ley de Cuotas no se ha reglamentado. A los partidos políticos les importa poco con sus mujeres militantes y aspirantes a puestos de elección popular. Las mujeres siempre nos encontramos bajo el eslogan de la cacareada exigencia: tienen que ‘capacitarse’, los medios de comunicación no ven a las féminas como reales proyectos políticos, las mujeres siempre están con desventajas económicas que les impiden lograr sus aspiraciones.
Por todo esto, nuevamente las mujeres del Foro Nacional de Mujeres de Partidos Políticos nos encontramos luchando a capa y espada en la Comisión de Reformas Electorales para lograr la Ley de Paridad; la igualdad política de hombres y mujeres. Si en un circuito hay 4 curules, deben ser 2 para hombres y 2 para mujeres y que en la papeleta vaya un hombre, una mujer o una mujer, un hombre.
¿De qué depende este logro? De ti, mujer panameña, de que hagas tuya esta aspiración. No importa que seas obrera, profesional, diputada, deportista, religiosa, laica, representante de corregimiento, política, independiente; eres mujer y esta lucha es de todas. Te esperamos, apóyanos.
Tomado de: http://www.laestrella.com.pa/mensual/2010/09/23/contenido/283217.asp
periodistas@laestrella.com.pa
Corría el año 1993. Una tarde, específicamente el 22 de junio, las mujeres de todos los partidos políticos fuimos convocadas al Colegio Nacional de Abogados por Marisín Villalaz de Arias, reconocida profesional, médica y prominente líder política de nuestro país, y por Matilde Real de González, profesora y laureada poetisa panameña.
Desde allí surge la idea de unirnos como mujeres políticas, identificadas por la falta de oportunidades reales en el ámbito de nuestros partidos políticos y se fundó el Foro Nacional de Mujeres de Partidos Políticos (Fonamupp).
Pocos meses después, muy ufanas fuimos a la Asamblea Legislativa, con razones muy justificadas. En la voz de la destacada legisladora Gloria Moreno de López, se presenta el proyecto de Ley de Cuotas, donde solicitábamos la igualdad de género para las mujeres políticas. Por supuesto, no fue aprobado. Nos encontramos con una Asamblea mayoritariamente de hombres, quienes tenían escasa idea y mucha actitud ancestral para que a las mujeres de Panamá se les otorgara la oportunidad de estar de forma igualitaria en las curules.
Al pasar algunos años, en 1997, el Foro Nacional de Mujeres de Partidos Políticos se propone —en esta ocasión con mayores instrumentos, preparación, asesoramiento nacional e internacional— lograr la Ley de Cuotas en la Asamblea Legislativa. En ese momento —gracias al trabajo de Maritza Royo, Mariela Jiménez, Balbina Herrera. de hombres como Roberto Ábrego y Gerardo González (q.e.p.d) y las valiosas mujeres de todos los partidos políticos— logramos la Ley de Cuotas, que establece en un 30% la participación de las mujeres en los puestos de elección popular.
Hoy, en pleno siglo XXI, ¿por qué estamos pidiendo la llamada paridad? Resulta que en Panamá, desde 1997 a la fecha, la Ley de Cuotas no se ha reglamentado. A los partidos políticos les importa poco con sus mujeres militantes y aspirantes a puestos de elección popular. Las mujeres siempre nos encontramos bajo el eslogan de la cacareada exigencia: tienen que ‘capacitarse’, los medios de comunicación no ven a las féminas como reales proyectos políticos, las mujeres siempre están con desventajas económicas que les impiden lograr sus aspiraciones.
Por todo esto, nuevamente las mujeres del Foro Nacional de Mujeres de Partidos Políticos nos encontramos luchando a capa y espada en la Comisión de Reformas Electorales para lograr la Ley de Paridad; la igualdad política de hombres y mujeres. Si en un circuito hay 4 curules, deben ser 2 para hombres y 2 para mujeres y que en la papeleta vaya un hombre, una mujer o una mujer, un hombre.
¿De qué depende este logro? De ti, mujer panameña, de que hagas tuya esta aspiración. No importa que seas obrera, profesional, diputada, deportista, religiosa, laica, representante de corregimiento, política, independiente; eres mujer y esta lucha es de todas. Te esperamos, apóyanos.
Tomado de: http://www.laestrella.com.pa/mensual/2010/09/23/contenido/283217.asp
Por Aracely Leoteau
Hace dos semanas aproximadamente, se aprobó en la Comisión de Reformas al Código Electoral panameño, el artículo que permitirá incorporar en el Proyecto de Ley de Reformas Electorales, la Paridad Política. La presencia de muchas mujeres ese día, indicaba claramente, que alcanzar este logro en esta primera fase, iba más allá de una simple lucha feminista. Tanto, que los medios de comunicación, radio, prensa y televisión, no pudieron diferenciarse en el titular de la noticia al día siguiente: “Por unanimidad aprueban paridad”.
Sin embargo, al parecer, tal consenso no es el reflejo de la sociedad en su conjunto, ya que a partir de ese momento, las opiniones, que a modo de reacción han aparecido en los medios de comunicación, confirman esta afirmación.
Los hombres, en su mayoría, establecen un marco de sentido enfocado al rechazo de la propuesta, argumentando que se está forzando la elección de la mujer en las elecciones. Y con esto, se está violentando la constitución, que señala “no habrán fueros ni privilegios”.
Las mujeres, por otro lado, impulsadoras de este logro, siguen en su intento de explicar con mil un argumentos todo el calvario por el que tienen que pasar para poder mantenerse en el sistema político panameño. Ejemplos: escaso financiamiento para la campaña, la responsabilidad de atender el hogar, la nula empatía de la pareja, la falta de capacitación por los mismos partidos políticos, a propósito del subsidio electoral, entre otros.
Claramente las condiciones del hombre y la mujer no son iguales, ni biológica, ni socialmente. En nuestras sociedades, las mujeres siempre están en un nivel de desventaja, a pesar de representar la mayoría en las Universidades, las que ha demostrado una fortaleza para trabajar y criar a sus hijos, etc.
Lamentablemente, esta realidad se reconoce de los dientes para fuera, porque a la hora del debate, estos argumentos no son tomados en cuenta, y lo que impera es una estructura mental, conocida como machismo, que impide abrir el espacio a la comprensión de factores determinantes como los ya mencionados.
Y si esto no es así, entonces ¿Por qué no reconocerle el derecho a la equidad en la participación política? ¿Cuál es el miedo?
Lo único que podría ocurrir con esta práctica que se intenta implantar en nuestro país, es que el ciudadano estudie más a la hora de escoger a quien lo va a representar en la Asamblea Nacional, que él o la política, se prepare más a la hora de ir a una campaña electoral porque la competencia no será fácil.
El camino apenas empieza, ya hay hombre y mujeres que han trazado juntos la ruta para avanzar en esta materia. Eso busca la Ley de paridad, fortalecer la democracia desde su origen y no desde la conveniencia como se está entendiendo.
Tomado de Hora Cero: http://horacero.com.pa/index.php?option=com_content&view=article&id=28997:hora-cero&catid=179:aracely-desde-chile&Itemid=111123
Hace dos semanas aproximadamente, se aprobó en la Comisión de Reformas al Código Electoral panameño, el artículo que permitirá incorporar en el Proyecto de Ley de Reformas Electorales, la Paridad Política. La presencia de muchas mujeres ese día, indicaba claramente, que alcanzar este logro en esta primera fase, iba más allá de una simple lucha feminista. Tanto, que los medios de comunicación, radio, prensa y televisión, no pudieron diferenciarse en el titular de la noticia al día siguiente: “Por unanimidad aprueban paridad”.
Sin embargo, al parecer, tal consenso no es el reflejo de la sociedad en su conjunto, ya que a partir de ese momento, las opiniones, que a modo de reacción han aparecido en los medios de comunicación, confirman esta afirmación.
Los hombres, en su mayoría, establecen un marco de sentido enfocado al rechazo de la propuesta, argumentando que se está forzando la elección de la mujer en las elecciones. Y con esto, se está violentando la constitución, que señala “no habrán fueros ni privilegios”.
Las mujeres, por otro lado, impulsadoras de este logro, siguen en su intento de explicar con mil un argumentos todo el calvario por el que tienen que pasar para poder mantenerse en el sistema político panameño. Ejemplos: escaso financiamiento para la campaña, la responsabilidad de atender el hogar, la nula empatía de la pareja, la falta de capacitación por los mismos partidos políticos, a propósito del subsidio electoral, entre otros.
Claramente las condiciones del hombre y la mujer no son iguales, ni biológica, ni socialmente. En nuestras sociedades, las mujeres siempre están en un nivel de desventaja, a pesar de representar la mayoría en las Universidades, las que ha demostrado una fortaleza para trabajar y criar a sus hijos, etc.
Lamentablemente, esta realidad se reconoce de los dientes para fuera, porque a la hora del debate, estos argumentos no son tomados en cuenta, y lo que impera es una estructura mental, conocida como machismo, que impide abrir el espacio a la comprensión de factores determinantes como los ya mencionados.
Y si esto no es así, entonces ¿Por qué no reconocerle el derecho a la equidad en la participación política? ¿Cuál es el miedo?
Lo único que podría ocurrir con esta práctica que se intenta implantar en nuestro país, es que el ciudadano estudie más a la hora de escoger a quien lo va a representar en la Asamblea Nacional, que él o la política, se prepare más a la hora de ir a una campaña electoral porque la competencia no será fácil.
El camino apenas empieza, ya hay hombre y mujeres que han trazado juntos la ruta para avanzar en esta materia. Eso busca la Ley de paridad, fortalecer la democracia desde su origen y no desde la conveniencia como se está entendiendo.
Tomado de Hora Cero: http://horacero.com.pa/index.php?option=com_content&view=article&id=28997:hora-cero&catid=179:aracely-desde-chile&Itemid=111123
Mujeres quieren paridad política

IGUALDAD. Política promueve el Foro Nacional de Mujeres de Partidos Políticos.
Femeninas aspiran a ocupar el 50% de los puesto de elección
YERIBETH DOMÍNGUEZ ALONZO
ydominguez@elsiglo.com
El Foro Nacional de Mujeres de Partidos Políticos fundado el 22 de junio de 1996, solicitó ayer una paridad en los puesto de elección popular.
Vielka de Ábrego, presidenta del Foro, dijo que están por presentar una propuesta a la Comisión de Reformas del Tribunal Electoral (TE) para que los cargos políticos sean ocupados equitativamente, es decir, un 50% por hombres y otro 50% por mujeres.
Modificando así el artículo 139 del Código Electoral, donde indica que el 30% de las mujeres pueden ocupar cargos en los grupos políticos plenamente constituido.
Alma Cortés, ministra de Trabajo y Desarrollo Laboral, dijo que la discriminación, la falta de reconocimiento a la capacidad femenina son unas de las causantes por la cual las mujeres tienen poca participación en la política.
‘Queremos llevar el proyecto a la Asamblea Nacional y lograr que los hombres se sensibilicen del papel determinante que juega la mujer en la política del país’, dijo la ministra Cortés.
HAY POCA PARTICIPACIÓN
Gerardo Solis, fiscal electoral del TE, admitió que la participación de grupos femeninos en los cargos del gobierno es reducida.
‘Solo el 9% de los cargos de elección son ocupados por mujeres, lo que indica que la participación de las femeninas es reducida’, dijo Solis.
Toribia de Venado, subdirectora del Instituto Nacional de la Mujer, aseguró que la propuesta tendrá el respaldo del Ejecutivo.
Las mujeres debemos ser tomadas en cuentas en todos las actividades sin discriminar su estratos social, religioso o grupo étnico, destacó Venado.
El Foro está compuesto por 350 mujeres muchas de ellas ocupan cargos en el gobierno actual.
Luego de instaurarse la democracia en 1989, tras la caída de la dictadura militar, cinco presidentes han ocupado la silla presidencial.
El 1 de septiembre de 1999, Mireya Mosco se convirtió en la primera y única mujer presidenta de Panamá.
En Panamá, existen 6 partidos políticos y dos grupos en formación.
Tomado de: http://www.elsiglo.com/mensual/2010/09/21/contenido/282045.asp
viernes, 25 de febrero de 2011
Panamá ejemplo de la Paridad Política
La Paridad Política garantiza los espacios de toma de decisiones, en las mismas condiciones y proporción que los hombres, movimiento que se ha iniciado en Panamá ya.
Vamos a irnos educando:
ciudadanas
Marzo 2000
Acerca de la paridad, creemos que hay que definir bien el concepto.
Aportamos un apunte de Elena Simón, que a nuestro juicio es acertado
PARIDAD
Es un valor político de contrapeso de la igualdad, término al que la paridad se asimila en el diccionario. Pero es mejor realizar su explicación por analogía con el concepto matemático de equidiferencia, que se define "como igualdad de dos razones por
diferencia". La paridad es un término que han introducido las mujeres en el lenguaje y en los foros políticos. Referida a la proporcionalidad representativa entre hombres y mujeres, se aplica como calificativo: "Democracia paritaria", remite a los discutidos
porcentajes y a las denostadas cuotas de presencia estadística de mujeres en sectores en que se halle subrepresentadas y propugna la discriminación positiva para conseguir espacios laborales o políticos en los que, siendo mujer, es difícil o casi imposible entrar sólo por méritos propios, aunque estos sean relevantes, ya que los espacios económicos y de poder político se hallan bien hiperocupados por los varones (...)
La paridad tiene contenidos semánticos mucho más ricos como para reducirla a un simple tratamiento estadístico. La paridad se enriquece si aumentamos su referente, fijándonos en su lexema básico "par" que contiene elementos definitorios relacionados
con "semejante, simétrico, mismo, conjunto de dos", (...)
Hay que ahondar en el sentido de la proporción, el paralelismo, el equilibrio, la correspondencia (...) y comprometernos ante todas las instancias
"Democracia Vital", pag. 160. Elena Simón. Editorial ANAGRAMA 1999
Tomado de: http://www.nodo50.org/mujeresred/paridad.html
Vamos a irnos educando:
ciudadanas
Marzo 2000
Acerca de la paridad, creemos que hay que definir bien el concepto.
Aportamos un apunte de Elena Simón, que a nuestro juicio es acertado
PARIDAD
Es un valor político de contrapeso de la igualdad, término al que la paridad se asimila en el diccionario. Pero es mejor realizar su explicación por analogía con el concepto matemático de equidiferencia, que se define "como igualdad de dos razones por
diferencia". La paridad es un término que han introducido las mujeres en el lenguaje y en los foros políticos. Referida a la proporcionalidad representativa entre hombres y mujeres, se aplica como calificativo: "Democracia paritaria", remite a los discutidos
porcentajes y a las denostadas cuotas de presencia estadística de mujeres en sectores en que se halle subrepresentadas y propugna la discriminación positiva para conseguir espacios laborales o políticos en los que, siendo mujer, es difícil o casi imposible entrar sólo por méritos propios, aunque estos sean relevantes, ya que los espacios económicos y de poder político se hallan bien hiperocupados por los varones (...)
La paridad tiene contenidos semánticos mucho más ricos como para reducirla a un simple tratamiento estadístico. La paridad se enriquece si aumentamos su referente, fijándonos en su lexema básico "par" que contiene elementos definitorios relacionados
con "semejante, simétrico, mismo, conjunto de dos", (...)
Hay que ahondar en el sentido de la proporción, el paralelismo, el equilibrio, la correspondencia (...) y comprometernos ante todas las instancias
"Democracia Vital", pag. 160. Elena Simón. Editorial ANAGRAMA 1999
Tomado de: http://www.nodo50.org/mujeresred/paridad.html
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